Amo portear a Aura, sentirla cerquita, darle besos cuando caminamos por la calle y verla dormir por horas sobre mi pecho; especialmente si eso no implica el cansancio extremo de llevarla en brazos, ni renunciar o limitarme en las actividades que hago diariamente.
Anoche, salí con ella a esperar a Omar que venía de trabajar. Mientras iba caminando, dí un paso en falso, me paré en una inclinación de la calle, y me doblé el pie y el tobillo, por la forma como iba impulsada y la simple gravedad hubiera caído hacia adelante (tenía a Aura cargada en un fular al frente), pero el instinto es tan fuerte que logré tirarme hacia atrás y caí sobre las manos, justo en el borde de la acera. ¿Qué hubiera sido de mi espalda y mi cadera si no hubiera tenido las manos para amortiguar un poco el golpe?
Ayer corroboré lo práctico del porteo para mujeres que, como yo, amamos poder salir solas, sin coches, sin chaperón, sin ayuda de nadie, sin preocuparnos ; y principalmente, la importancia de tener las manos libres para reaccionar ante situaciones como la de ayer, que de haber tenido a Aura cargada en brazos, me hubiera partido la cadera, la espalda, o peor, hubiera lastimado a la niña y creo que no me lo hubiera perdonado. Menos mal mi amado esposo estaba llegando en ese justo momento y fue nuestro superhéroe, me ayudó a llegar de nuevo a nuestro edificio y me llevó cargada hasta el apartamento.
Yo me lastimé el pie, estoy a la espera de la radiografía para que me confirmen si es un simple esguince o una fractura (aunque no creo que lo sea, y espero que no), estoy andando en muletas. Ella ni cuenta se dio que nos habíamos caído, y mientras a mi se me salían las lágrimas por el dolor del pie -y el de la dignidad, que se me quedó tirada en la calle-, ella me miraba con sus ojos inmensos y me sonreía con esas encías sin dientes que tanto me encantan.
Sentía la necesidad de contarles esta historia, porque quiero llegar a cada mamá que sea posible, con los beneficios del porteo ergonómico, el de hoy, LA SEGURIDAD. Me queda la tranquilidad de saber que evité un accidente más grave con el simple hecho de llevar a Aura en un portabebé, en vez de en brazos.
Por ahora, me dedicaré a cuidarme mucho y mejorarme, porque mi pequeñita necesita una mamá útil y completa.
¿Alguna se ha caído mientras cargaba a su bebé?, ¿el porteo les ha ayudado en una situación de riesgo? Déjenme sus comentarios. Las leo.
